Compuesta fundamentalmente por dolomita, carbonato doble de calcio y magnesio, integrante mayoritario de la roca llamada dolomía.
En La Roda, desde hace cientos de años ha sido excavada , secada al sol, triturada y molida, resultando un material poroso y ligero que se empleó originariamente para fabricar pintura al temple y para el blanqueo de las fachadas, aunque también se usa, entre otras muchas aplicaciones, para la fabricación de cerámica, para la purificación de vinos, como fundente siderúrgico y como corrector de acidez de suelos agrícolas.
Omnipresente en el paisaje rodense al que dota de singularidad.
